lunes, mayo 08, 2006

elle ella él - Mariela Arzadun

ella
el amor con su ráfaga de vidrio esmerilado
sacude sus hombros sobre las algas de la muerte
respira las marcas en el agua con el hambre de siglos suspendido entre sus rasgos
se ha quedado adherida a las cortezas de los hombres silenciosos
ariscos a su verborragia que no abre los adjetivos
se suelta el pelo desarmando el vuelo de los pájaros en cada movimiento de arco
mientras los tigres desde su pozo de musgo de tierra de aire
llevan en sus ojos la vertiente por donde se ondula
la diversidad del mundo
una flor mordida misteriosa que pertenece a las sombras de la luna
aparece entre sus manos

el hombre de los oidos intensos arrancados del fuego y de la sal resplandeciente
sonríe amanecido entre los cafetales del camino
el extravío de un águila es su memoria peregrina
se afirma en el círculo dibujado en los pétalos de los pechos femeninos
él pregunta por su nombre
ella le pregunta por su risa

de sus labios crujen estampas de países extranjeros
en la elipsis de la vida los sueños sólo contestan
de allí arrojan sus dientes los callados
la ceremonia de dormir erosionado en las tormentas

hundidos en la oscuridad temen estirarse
el sabor de la lluvia en sus metáforas de arena corre por sus cuerpos
tienen las piernas en el lago
y ya es hora de despertarse

quién dejará de rasgar los ojos sobre las líneas del amanecer
quién retornará de la porción de hojas sepultadas en el relato de las rapaces
ceremonia armoniosa de los elefantes enlazados en sus mantos
trampas
ella sabe diluir su cabellera en las montañas
junto a los tesoros de su desaparición que resalta en sus raíces de música alquitranada
y justificar la vez que caer es estar junto a la rabia de los antepasados
el trance de una imagen en la que salpica el óxido la miel del agua